Un pinchazo no siempre significa que una llanta deba reemplazarse, pero tampoco todos los daños pueden repararse de forma segura. En INPRO inspeccionamos la llanta antes de intervenirla y utilizamos gomas y parches de calidad cuando la reparación es técnicamente viable.
· Ubicación del daño.
· Tamaño y tipo de perforación.
· Condición interna de la llanta.
· Estado de los costados y la banda de rodamiento.
· Señales de rodamiento con baja presión o sin aire.
No recomendamos reparar una llanta cuando la ubicación o magnitud del daño compromete su estructura. En esos casos, nuestro equipo explicará al cliente por qué la alternativa correcta es reemplazarla.
Trabajamos con gomas, soluciones y parches de calidad, seleccionados de acuerdo con el tipo de daño y procedimiento de reparación.